Vicente Fernández, una de las leyendas más grandes de la música mexicana, falleció hace cuatro años, pero su vida estuvo marcada por la tragedia y la controversia, especialmente en relación con la muerte de sus amigos Felipe Arriaga y Federico Méndez. Ambos, figuras icónicas en la música ranchera, compartieron una profunda amistad con Fernández, quien siempre los consideró aliados inquebrantables en su carrera. Sin embargo, las muertes de Arriaga y Méndez, ocurridas en 1988, dejaron un halo de misterio y especulaciones que persisten hasta hoy.
Felipe Arriaga, conocido como “El Cotija”, fue vital en la carrera de Vicente, siendo su mentor y el primero en reconocer su talento. Su trágico asesinato el 3 de noviembre de 1988, a manos de atacantes desconocidos, desató una serie de teorías sobre posibles vínculos con el narcotráfico, aunque la investigación oficial nunca arrojó pruebas concluyentes. La ausencia de Vicente en su funeral, donde miles de fans se dieron cita, suscitó aún más rumores sobre su posible implicación en la muerte de su amigo.
Poco más de dos semanas después, Federico Méndez, un importante productor y compositor, fue encontrado muerto en su oficina en circunstancias igualmente sospechosas. La versión oficial indicaba un suicidio, lo que fue recibido con escepticismo por quienes lo conocían. Fernández, devastado por ambas pérdidas, dedicó numerosas actuaciones a sus amigos caídos, pero el peso de la tragedia afectó su carrera y su vida personal.
Las teorías que sugieren que Vicente pudo haber tenido algún papel en estas muertes persisten, alimentadas por la extraña coincidencia en los tiempos de los decesos y las tensiones ocultas entre los tres hombres. A pesar de esto, la falta de evidencia concreta ha mantenido a Vicente en el centro de la controversia sin poder probar su culpabilidad.
La historia de Vicente Fernández, Felipe Arriaga y Federico Méndez es un recordatorio de las complejidades del éxito, la amistad y las tragedias que a menudo lo acompañan. La música ranchera, marcada por sus contribuciones, sigue viva, pero el eco de estas trágicas muertes sigue resonando en la memoria colectiva de sus seguidores.