Un patólogo forense ha revelado nuevas y perturbadoras informaciones sobre la muerte de Gene Hackman, desafiando las versiones oficiales que apuntaban a un fallecimiento natural debido a su avanzada edad y problemas de salud. Según el experto, Hackman murió en circunstancias trágicas, solo y sin el cuidado necesario tras la muerte de su esposa, Betsy Arakawa, quien falleció a causa de una enfermedad rara.
Los detalles de su deceso han suscitado preocupación y especulación. Tras la muerte de Betsy, quien contrajo un virus transmitido por roedores, el actor, que padecía Alzheimer avanzado, quedó desamparado y no pudo pedir ayuda. Fue encontrado en su hogar el 18 de febrero, días después de la muerte de su esposa, lo que ha llevado a cuestionar la cronología de los acontecimientos. Una llamada realizada por Betsy a una clínica médica el 12 de febrero reveló que aún estaba viva en esa fecha, lo que contradice las primeras estimaciones de las autoridades.
Las investigaciones iniciales no mostraron signos de crimen, y la causa de la muerte de Hackman se determinó como insuficiencia cardíaca, agravada por su enfermedad y la falta de atención tras el fallecimiento de Betsy. Este giro dramático ha llevado a un renovado interés tanto en el caso como en las implicaciones legales sobre el testamento de Hackman, que podría beneficiar a sus hijos de un matrimonio anterior, dependiendo del orden de los fallecimientos.
La comunidad de Santa Fe, donde vivían, está conmocionada por la pérdida de la pareja, recordando a Hackman no solo como un gran actor, sino también como un ser humano que valoraba su privacidad y una vida alejada de los excesos de Hollywood. Su legado, marcado por una carrera de más de cinco décadas, trasciende su trabajo en el cine, dejando una huella imborrable en la industria.